Adolfo Yarid Ureña Sánchez. ¡Mi justicia proviene de Dios!

Por: Heber Reyes
Siempre he sido un admirador de las personas serias y honestas de mi pueblo. Por varios años, he visto la trayectoria de muchos, y sin lugar a dudas, lo que más he valorado de ellos es su humildad. ¿Por qué? Porque la humildad es un testimonio de vida. Pero además, es el respeto que puede sentir un ser humano por la sociedad y por uno mismo.
Introduzco de esta manera, porque desde hace un tiempo había querido hacerle una entrevista a uno de los hombres más honorables y honestos que conozco de mi amado pueblo, Cotuí. Me refiero a “Adolfo Yarid Ureña Sánchez”.
Este sencillo y humilde compueblano, ha alcanzado una posición muy significativa y privilegiada en nuestro país, y muy especialmente en el sistema de justicia nuestro. Sin embargo; su honradez y su honestidad, combinadas con su capacidad profesional y sus principios y valores inculcados por sus progenitores, lo han hecho merecedor del sitial que hoy lo distingue.
Yarid, como la gran mayoría le conocemos, es el primer hijo procreado en un matrimonio de padres honorables y ejemplares de nuestro pueblo. Es hijo, de «don Adolfo Ureña y su abnegada esposa, doña Nancy Sánchez”.
Sus hermanos son, Alvin y Yarina. Y por parte de su padre, tiene otros dos hermanos: Birmania y Jhojanny.
Sus estudios primarios los realizó en el Colegio Aurora y los secundarios en el liceo Francisco Henríquez y Carvajal. Luego, se trasladó a la ciudad de Santo Domingo para estudiar la Carrera de Derecho en la Universidad Dominicana “O&M”, obteniendo en el año 1991, el título de Doctor en Derecho.
En su niñez, fue un amante a los deportes, especialmente el baskeball, el cual lo practicó y lo jugó desde los 12 años en el Club Mauricio Báez. Siendo su dirigente, el reconocido periodista cotuisano, Luis Moreno Cárdenas.
Fue parte de la selección de un torneo minibasket que se celebró en la cancha del liceo Francisco Henriquez y Carvajal.
Y con ello, recuerda algunos de sus compañeros de equipo, entre ellos: «Jorge Luis Sánchez, Turo Soto, Nene Gambo, Ufre Martínez, Rafelito Biriato, Maxwel, Tony Tejada y al buen amigo fallecido hace ya algunos años, Edward Guillo.
También, a esa misma edad jugó béisbol en la liga de Samuel Reynoso ocupando la posición de shortstop, en donde también recuerda a sus amigos de equipo, Samuelín Guridi y Coseco, entre otros.
En su adolescencia, estudió música en la «Escuela de Música de Niño Jerez», teniendo como compañeros a los destacados músicos cotuisanos: «José Virgilio Peña Suazo, Arturo Suazo, Edward Boden, Alvin Ureña y al fallecido saxofonista Joris Jerez, etc»…
Cuenta, que no pudo continuar sus clases de música en la escuela de Niño Jerez, porque, no tenía fuerza para soplar la trompeta y hacía mucho buche. Lo que le hizo declinar de ese instrumento, y su padre Adolfo, al ver que su hijo Yarid no podía tocar ese instrumento, lo que hizo fue, regalárselo José Peña Suazo.
Sin embargo, su amor por la música no se detuvo y de inmediato se inscribió en la “Escuela de Música de Bellas Artes” en San Francisco de Macorís, en donde se formó recibiendo clases de piano, instrumento éste que le dio a conocer.
Recuerda, que para el año 1984 o el 1986, Arturo Peña Suazo, forma la agrupación musical llamada, «Volcán», siendo Yarid el primer güirero de la orquesta.
No olvida, que una gran cantidad de esos amigos que estudiaron música con él en su pueblo, también fueron de los integrantes de esta agrupación, que sin lugar a dudas nació para el disfrute de todos los cotuisanos.
Pasado unos años, la orquesta Volcán deja de existir, y luego, el vocalista Fernando Del Orbe y Joris Jerez (fallecido), forman la orquesta, «Sonido Joven», en donde Yarid, tocó por varios años el piano.
Luego, Fernando Del Orbe decide irse a vivir a los Estados Unidos y Joris Jerez, salió a estudiar para Santo Domingo, quedando la orquesta sin sus fundadores, y es en ese momento que Yarid decide hacerse cargo de la misma, teniendo como escenario principal, la discoteca «El Faisán» y otros centros de diversión en toda la provincia. Al mismo tiempo, dicha agrupación tuvo en su haber a los destacados músicos cotuisanos: “Ommi Suárez, Perisa, Alberto Martínez, Enriquito, Moisés, Eddy bajo, Iván tambora, Alex, Selsy y Cadmiel Acosta, entre otros”…
Duré 8 años tocando en el pianobar en el Mesón Restaurant los sábados en las noches, acompañando a los cantantes, Loidy Lanfranco, Juan Abreu, Dilson De la Rosa, y una joven de Fantino llamada, Nonoska.
Los domingos desde las 2:00 de la tarde, tocaba con la orquesta Sonido Joven en la discoteca El Faisán.
Dentro de sus anécdotas, recuerda que una vez, un amigo de «Villa La Mata», llamado Rubén (El Alvino), lo recomendó para tocar con la orquesta del maestro Luis Ovalles, y éste, lo probó en su oficina tocando el piano con algunas de sus canciones, y el asombro por el maestro no se hizo esperar. Lo vio con un swing natural de pianista.
Y fue en ese momento cuando le dijeron que lo llamarían. ¡Y así fue! A los cinco días lo llamaron para que fuera a buscar los papeles para que comenzara a practicar y aprenderse las canciones, pero; desafortunadamente, Yarid nunca fue.
Le pregunté el por qué nunca se presentó, y esta fue su respuesta: “Hermano, para ese tiempo yo tenía amores con Dominga, y también tocaba en Cotuí y tenía que viajar todas las semanas”. ¡Yo no iba a cambiar eso!
El día 28 de diciembre del año 1996, contrajo matrimonio por la parte civil, con su también compueblana, Dominga Bienvenida Acosta. Mas tarde, y muy específicamente el día 18 de noviembre del año 2012, vuelve a contraer nupcias matrimonial con su misma esposa, esta vez por la Iglesia Católica. Naciendo de esa union, sus hijas: “Nancy Yariana, Diana Yarid y Ana Yariela.
Escuchaba detenidamente su narración e iba tomando notas de sus historias, hasta que de inmediato caímos al tema que me apasiona: ¡La familia!
Al momento, vino mi pregunta. Le dije: Yarid, ¿qué significan tus padres, don Adolfo y doña Nancy? Suspiró profundamente y me dijo: «Son mi vida, son todo para mí. Soy temeroso de Dios y no quiero fallarle nunca. Ellos son mi ejemplo a seguir, ellos me formaron. ¡Son todo!
Sus ojos le brillaban, porque ya habíamos abordado un tema que todo buen hijo agradecido le pone a recordar los buenos y mejores momentos de sus padres.
Y tu esposa Dominga, ¿qué significa para ti? Sin pensarlo me respondió: “Es la mujer que siento que Dios hizo para mí, porque con ella terminaré mi vida». Tenemos casi 35 años juntos. Fíjate, duramos 10 años de amores y luego nos casamos. Siempre hemos estado juntos, y sólo nos hemos separado cuando yo por compromisos de trabajo he tenido que viajar por varios días dentro y fuera del país. ¡Es una excelente madre y esposa y es el amor de mi vida!
Yarid, tú tienes tres hermosas hijas, ¿háblame de ellas? Cada día le pido a Dios que me permita estar vivo para acompañarlas, ellas son mi motor, son mi vida, son como una empresa de vida familiar, porque estoy cada día pendientes de ellas, de sus pasos, sus estudios y sus quehaceres diarios y por ellas vivo. ¡Mi gran deseo es verlas realizarse como profesional!
¿Y qué me dices de tus hermanos? Le doy gracias a Dios por la calidad de hermanos que me ha dado. Son honestos, sencillos, no hemos tenido diferencias y ellos no han sido de problemas. ¡Tú los conoces! Sencillamente, ¡son excelentes hermanos!
Me has hablado de tu familia, de tu infancia y tu adolescencia, pero, hay un pueblo que te valora con toda su gente y fue el que te vio nacer. ¿Qué significa la gente de tu pueblo? Significan mucho, tanto así, que el día que fui trasladado a la ciudad de La Vega, duré casi nueve meses viajando todos los días a Cotuí. Yo, salía todos días a trabajar a las 6:00 de la mañana de Cotuí para La Vega, y así mismo, cuando terminaba de trabajar después de las 6:00 de tarde, me volvía otra vez para mi pueblo y amanecer con mi familia. Para que tengas una idea, hubo momentos en que yo dejaba a mis hijas durmiendo en la mañana, y a veces cuando llegaba en la noche las encontraba dormidas, o sea; no podía hablar con ellas, mucho menos abrazarlas y estar con ellas por algún momento. Muchas noches lloré por no estar con ellas. Salir de mi pueblo fue un proceso muy doloroso, no me acostumbraba a estar lejos de mi gente, porque allá tengo mis amigos, mis hermanos, mis padres y gente que me quieren y me han apoyado. Siempre he sentido su apoyo en mi vida y en mi carrera. ¿Sabes algo, Heber? ¡No creo tener tasa de rechazo!
Fuiste joven, y has visto subir varias generaciones en tu corta y mediana vida. ¿Qué te gustaría aconsejarle a la juventud de tu pueblo y tu país? Pensó un breve momento y me respondió: ¡Qué estudien y que se preparen! Porque en la medida que estudian, pueden insertarse en la vida laboral y tiene mayor posibilidad de escalar.
Amigo mío, he dejado tres preguntas que no puedo obviar, mucho menos dejar de hacértelas, porque si las dejo pasar, no creo que está entrevista termine con el mejor de los detalles. Aquí viene la primera:
¿Alguna vez te has arrepentimiento por alguna decisión o sentencias que hayas dictaminado? ¡No! En mis “22 años” de vida laboral pública en el sistema de justicia nuestro, cuando he tenido que tomar una decisión, nunca la he tomado con rencor, mucho menos con odio o con enojo o resentimientos en contra de ningún imputado. Sino, todo lo contrario. Mis decisiones hasta ahora, han sido justas dentro del ámbito del derecho y la justicia divina. Por eso, me han permitido dormir tranquilo y estar en paz conmigo mismo.
Otra cosa es, que en mi trayectoria de ejercicio profesional, ¡nadie me ha hecho ninguna propuesta indecorosa!
Te voy hacer esta otra anécdota, Heber. Un día, un motoconchista fue una noche a llevar a un sobrino de mi esposa a la casa de su madre, o sea; donde mi suegra. En ese momento, yo estaba sentado en una silla en la calzada de espalda a la calle. Derrepente, el motorista me dice: ¡Magistrado! ¿cómo está usted? Cuando yo volteo a ver quien era, mi asombro fue grande. Era un joven a quien yo había condenado a 15 años de prisión por un delito que había cometido. ¿Y Sabes cuál fue su respuesta? Magistrado, no se asuste. Yo estoy consciente del daño que cometí y pagué por mi error. Usted no tuvo la culpa, usted estaba haciendo su trabajo.
Yarid, me reiteró: ¡Mis decisiones siempre han sido justas, nunca he tomado una decisión de la que me haya arrepentido!
Esta pregunta, no la puedo dejar fuera del escenario, porque sé mas o menos lo que significa para usted, pero, prefiero escucharlo de su boca. En su vida, ¿qué significa y qué representa el magistrado, Francisco Antonio Jerez Mena? Respondió: ¡Wow! ¡Qué pregunta! Francis, es mi compadre, mi hermano y mi amigo… ¡De él, estoy eternamente agradecido!
No llevamos la misma sangre y es como si la tuviéramos. Él, es y ha sido una bendición para mí. Es mi consejero, es muy especial para mi familia. Él es el padrino de una de mis hijas, y yo soy el padrino de su segundo hijo. Mis hijas le dicen tío. Hablamos dos y tres veces al día. Es una persona muy humana…
Te cuento que una tarde, yo estaba trabajando en la oficina de abogados del doctor Francisco José. Para la época, Francis era Juez en La Vega. Y habiendo una vacante en el Palacio de Justicia de Cotuí, como fiscalizador. Francis me dijo: ¿Quieres ser fiscalizador? Yo le dije, si.
Al día siguiente como a las 10:00 de la mañana, fue el Procurador General de la Corte de Apelación de La Vega, el doctor Cruz Maquín, y me juramentó como Fiscalizador del Juzgado de Paz Interino de Cotuí.
Pero, para mala suerte mía, la juramentación fue como a las 10:30 de la mañana, y ya a las 12:00 del mediodía me habían cancelado y sustituido, por el amigo y también abogado, Juan De la Cruz Santana. Simplemente, porque llegó un decreto del Presidente de la República para ese entonces, el doctor Joaquín Balaguer, en donde hacía efectivo la designación de ese amigo.
Sin embargo; cuando el magistrado Francis Jerez se enteró, me dijo, no te preocupes. Desde que haya una vacante yo te ayudo. A la semana siguiente, me consiguió el nombramiento de Juez de Paz Interino.
¡Vivo eternamente agradecido de Francis!
Finalmente, terminé la entrevista con mi última pregunta: ¿Crees en Dios y que significa en su vida? Me contestó: ¡Claro que si creo!
En mi corazón siento que no puedo fallarle a Dios. Tampoco a mis padres, ni a mi esposa, ni a mis hijas, ni a mis hermanos, tampoco a mis amigos. Por eso, me siento un hijo privilegiado.
¡Todos tenemos vida por Dios! ¡El es nuestro Padre! ¡Y todo lo que tengo en mi vida, es por Dios!
Como profesional de la Carrera del Derecho, estas son las posiciones y/o funciones que Adolfo Yarid Ureña Sánchez a ocupado:
Juez de Primera Instancia del Distrito Judicial de Sánchez Ramírez, plenitud de jurisdicción (1998-2001).
Juez Presidente de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Sánchez Ramírez (2001-2005).
Juez Sustituto del Presidente del Tribunal Colegiado del Departamento Judicial de La Vega (2005-2007).
Juez Presidente del Segundo Tribunal Colegiado del Departamento Judicial de La Vega (2007-2012).
Desde el año 2012, ocupa la función de Juez miembro de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de La Vega.
En el año 2018, estuvo a cargo de la revisión y actualización de los módulos: “la Prueba en el Proceso Penal”, “la Ejecución de la Pena” y “la Fundamentación Fáctica y Jurídica de las Resoluciones Judiciales” de la segunda edición del libro titulado: “Derecho Procesal Penal”, de la Escuela Nacional de la Judicatura.
Es importante destacar, que en el ámbito del sistema judicial es juez de Carrera con 22 años ininterrumpidos de vida laboral pública dentro del Poder Judicial.
Actualmente, es docente de la Escuela Nacional de la Judicatura en los programas de formación de aspirantes a jueces de paz y defensores públicos y de formación continua de los jueces desde el año 2004.
Docente en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), recinto La Vega, desde el año 2012.
Docente, en la Universidad Católica del Cibao (UCATECI), desde el año 2014.
Fue docente por varios años en la universidad de su amado pueblo, el Instituto Tecnológico del Cibao Oriental (ITECO).
También, tiene diferentes maestrías y especialidades en el ámbito del Derecho, así como diversos diplomados de capacitación, tanto en la rama penal como en lo civil.
Tiene una basta formación académica internacional, participando en diferentes seminarios, cursos y talleres de alto nivel, siendo también, ponente en algunos de ellos, organizados por universidades y organizaciones extranjeras, tal es el caso de:
Escuela Judicial de Centroamérica y el Caribe «Juan Carlos I», año 2007. En el Centro de Formación de la Cooperación Española en la Antigüa Guatemala.
Centro de Formación de la Cooperación Española en Cartagena de Indias, Colombia, año 2010.
San José, Costa Rica. Seminario Iberoamericano, un encuentro Centroamericano, auspiciado por la Corte Suprema de justicia de Costa Rica y la Fundación Internacional para Iberoamericana de Administración y Políticas Públicas.
Ciudad de Panamá año 2008. «Coloquio Judicial sobre Aplicación Interna de Normas Internacionales de Derechos Humanos», auspiciado por las Naciones Unidas.
San Juan, Puerto Rico. «Fundamentos del Sistema Penal Acusatorio para Juzgadores», auspiciado por la Oficina Internacional para el desarrollo, Asistencia y Capacitación del Departamento de Justicia, años 2018 y 2019.
Al conversar largamente con mi amigo Yarid, me di cuenta, que su formación y preparación académica es demasiado extensa, y por un momento pensé, que mi entrevista con él no acabaría, ya que su vida es interesante en todos los aspectos, por eso, quise conocer un poco más del amigo noble y honesto que muchos conocemos y de sus cualidades humanas.

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